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Mutualidad de Previsión Social
de la Policía -MUPOL-
Tel. 91 468 15 55 - Fax 91 468 10 99.
www.mupol.es

 

“No es lógico que se someta a las mutualidades al mismo régimen jurídico que a las compañías de seguros”

Entrevista a José Sombrero Presidente de MUPOL

La Mutualidad de Previsión Social de la Policía -MUPOL- se creó por Decreto-Ley de 19 de enero de 1951, bajo el patronato del entonces Ministerio de la Gobernación. Para saber más de esta mutualidad, así como de su evolución, hablamos con su Presidente, José Sombrero.

¿Qué trayectoria ha seguido MUPOL a lo largo de sus más de 50 años de historia?

Tuvo una primera etapa, desde su creación hasta julio de 1989, que fue dirigida y gestionada por mandos y funcionarios de la entonces Policía uniformada, concediendo unas pequeñas prestaciones de retiro, invalidez y fallecimiento, que pretendían paliar en parte el inexistente sistema de previsión social. Se financiaba con un porcentaje de los haberes que recibían los policías y con ingresos procedentes de economatos, comedores, bares, etc. del colectivo.

Las mutualidades eran reguladas por la Ley de Montepíos y Mutualidades de 6 de diciembre de 1941 hasta la Ley 33/1984, de Ordenación del Seguro Privado que las incluyó en su regulación, sometiéndolas al mismo control de solvencia que a las restantes entidades aseguradoras, si bien de menor intensidad en correspondencia con una limitación de prestaciones. Esta Ley hizo desaparecer a un gran número de mutualidades al hacer voluntaria su incorporación e imponer la sustitución del sistema financiero de reparto por el de capitalización.Los gestores de nuestra Mutualidad lo primero que hicieron fue
hacerla voluntaria para los nuevos policías y mantener la obligatoriedad para los que ya lo eran, con la consecuencia lógica de que entre 1986 y 1993 tan sólo se dieron de alta 243 mutualistas, incrementándose los pensionistas en 3.961.

En junio de 1986 el Ministerio promovió unas elecciones entre los mutualistas para que se hicieran cargo de la gestión de una Mutualidad que en el mes de junio de 1989 tenía 19.419 mutualistas cobrando pensión vitalicia, con reversión a viudedad, desde los 55 años, un colectivo envejecido de 47.160 mutualistas próximo a la pensión y con un déficit en sus reservas de 6.770 millones de pesetas, según auditoria hecha por los antiguos gestores.
Con tan desoladora situación, los mutualistas asumimos la gestión de la Mutualidad, establecimos un período transitorio en el que se generaron reservas para garantizar el cobro de las pensiones en vigor, se asumió el déficit por los mutualistas activos y el uno de enero de 1994 se sustituyó el régimen financiero de reparto por el de capitalización individual. Fue le primera mutualidad en adaptarse a las nuevas exigencias de la Ley y se hizo sin plan de viabilidad ni apoyo alguno de la Administración.

Se redactaron nuevos Estatutos y Reglamento de Prestaciones que entraron en vigor el uno de enero de 1994 estableciendo un Plan de Previsión Mutual voluntario, que comprende prestaciones de jubilación, fallecimiento e invalidez. Desde el uno de enero de 1994 que se inició el nuevo sistema hasta el cierre del ejercicio pasado, la rentabilidad acumulada obtenida por los mutualistas ha sido del 131,91 por ciento; así, un mutualista que iniciara el nuevo plan de ahorro con 1.000.000 de las antiguas pesetas (6.000 euros), y suspendiera el pago de cuotas, es decir, sin haber aportado una sola peseta, hoy tendría 2.319.100 pesetas (13.938 euros).

¿Qué es el Plan de Previsión Mutual?

Es un Plan de Ahorro privado, voluntario, gestionado por los propios mutualistas, sin ánimo de lucro, que tiene por objeto crear un ahorro que complemente las pensiones de la Clases Pasivas del Estado o de la Seguridad Social y proteger a la familia en caso de un eventual fallecimiento del mutualista.

¿Qué ventajas cree que tiene este Plan para su colectivo?

Me parece de capital importancia. Los miembros de un colectivo como el nuestro, con unos ahorros muy limitados, no podemos imaginarnos otra forma mejor de rentabilizarlos y cubrir los riesgos a un menor coste. Además, a nivel colectivo obtenemos otros servicios de interés a precios muy inferiores a los que obtendríamos individualmente, como son estancia en residencias de la tercera edad, de las que tenemos ya dos en funcionamiento y una tercera en construcción, estancias en hoteles, etc. Asimismo, es muy importante en cuanto fomenta la participación, la solidaridad y el ahorro dentro del colectivo.

¿Cuáles son los próximos proyectos de MUPOL?

A corto plazo, seguir incrementando el patrimonio, la rentabilidad y los servicios del Plan, y que los nuevos policías se integren lo más pronto posible en la Mutualidad; a medio o largo plazo poder garantizar a todos los mutualistas la estancia en una residencia de la tercera edad en caso de necesidad, así como abrir la Mutualidad a nuevos colectivos.

¿Cómo ve su sector, actualmente?

Tengo una visión positiva pero no exenta de dudas. El sistema es excelente porque es gestionado y controlado por los propios mutualistas y todos sus beneficios revierten en ellos. Pero esto es, a su vez, su gran debilidad, ya que no tenemos conciencia de que esto depende de nosotros, que nadie nos va a ayudar y que tenemos un patrimonio muy goloso de gestionar para Bancos, compañías de seguros y gestoras de fondos de inversión y planes de pensiones. Las mutualidades forman parte de la economía social pero no conozco a nadie interesado en su defensa que no sean los propios mutualistas. Desgraciadamente, cada vez son más fácilmente identificables los apoyos con los intereses, y de las mutualidades sólo se benefician los mutualistas, que individualmente tienen muy poca relevancia en el mundo financiero.

Las compañías de seguros, los bancos y las gestoras de fondos de inversión y planes de pensiones tienen como fin el lucro mediante el cobro de abundantes comisiones y esto hace que no escatimen medios para la obtención de patrimonios que gestionar y quedarse con la mayor parte de la tarta de la rentabilidad. No es lógico que se someta a las mutualidades al mismo régimen jurídico que a las compañías de seguros, cuando en las mutualidades son los propios mutualistas los que asumen todo el riesgo, a diferencia de las compañías de seguros, que el riesgo lo asumen terceras personas y cuya única garantía es un patrimonio que tienen como fin el lucro y está expuesto a los avatares del mercado; pues aunque parezca mentira, se exige el mismo margen de solvencia a las mutualidades que a las compañías de seguros.