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Bufete Guerra
y Montelongo

 

Bufete Guerra y Montelongo
Paseo de Chil, 85 bahos
35014 Las Palmas de Gran Canaria
Tel. 928 36 12 01 - Fax 928 36 12 01
bufeteguerramontelongo@hotmail.com

 

Hablamos con Luís Alejandro Guerra Director del Bufete Guerra y Montelongo

“Gracias al transporte, la comunicación y las nuevas tecnologías podemos decir que han desaparecido las fronteras”

Bufete Guerra y Montelongo lleva el nombre de sus dos fundadores, Luís Alejandro Guerra Rodríguez y Mª del Mar Montelongo Martín, quienes lo abrieron hace 16 años, nada más terminar la carrera y la correspondiente pasantía y estudios de formación práctica para el ejercicio de la abogacía. En esta entrevista hacemos junto con el director del bufete un repaso por su trayectoria, inquietudes y modo de ver el ejercicio de la abogacía.

¿Qué balance haría de la trayectoria del despacho?

Teniendo en cuenta que empezamos de cero hace casi 17 años, el balance es muy positivo, puesto que hemos mantenido un nivel de fidelidad de los clientes importante. Por ello tenemos la idea de seguir creciendo respetando nuestra filosofía de mantener la máxima calidad de servicio para el cliente.

¿Qué ramas del derecho atienden desde el bufete?

Nos ocupamos de todo tipo de derecho, exceptuando el laboral. El derecho mercantil es quizá el más solicitado, puesto que el 70% de nuestros clientes son empresas, sobre todo PYMES. También nos dedicamos al derecho civil y al derecho penal, referido fundamentalmente a delitos económicos y relativos a la propiedad intelectual. Finalmente, no debemos olvidar el derecho administrativo y el urbanístico.
Así pues, las empresas constituyen el grueso de sus clientes…
Como es normal, las empresas necesitan más asesoramiento legal que los particulares. Muchas de ellas tienden ahora al “derecho preventivo”, es decir, a consultar con un abogado antes de emprender una acción, no a la inversa. La mayoría de las empresas a las que atendemos pertenecen al sector servicios, el más presente en Canarias, y también al sector de la construcción.

¿En qué zonas geográficas prestan servicio?

Prestamos servicio en todas las islas, gracias a una serie de despachos colaboradores, situados sobre todo en Lanzarote y Fuerteventura.
Hoy en día, los transportes aéreos han mejorado mucho, de forma que hay una comunicación constante entre las islas. De hecho, tomar un avión de isla a isla es casi como coger el autobús. Yo he llegado a atender un juicio a las 9 de la mañana en Gran Canaria y otro a la 1 en Lanzarote, estando de vuelta a las 4 de la tarde. Gracias al transporte, la comunicación y las nuevas tecnologías podemos decir que han desaparecido las fronteras.

¿Cuál es la filosofía del despacho?

Intentamos dar un trato directo y personalizado, luchando por conseguir la confianza continua de nuestros clientes. Ellos valoran mucho el hecho de tener una comunicación sin intermediarios con nosotros, sin necesidad de dejar recados a terceras personas sin saber cuándo serán contestados.
Procuramos que la relación cliente-abogado no tenga fisuras, que no se empañe de una sensación de frialdad en el trato.
Otra cosa es no utilizar la filosofía de “tierra quemada”, es decir, cobrar tarifas abusivas, y menos cuando se ha perdido el caso. Cuando un cliente se acerca a nosotros, en lo primero que pensamos es en encontrar soluciones, no en ganar dinero. Encontramos justo cobrar menos a aquellos casos que se han perdido, siempre dentro de los criterios orientadores de los Colegios de Abogados dando un servicio integral al cliente, que éste no tenga, una vez finalizado la fase judicial, que ir a otro despacho, gestoría o técnico a concluir su expediente o resolver su problema sino ofreciendo, gracias a una red multidisciplinar de colaboradores del bufete, la conclusión definitiva del expediente o asunto del que se trate.
Por todos estos motivos, nuestros clientes nos son fieles.

¿Cuáles son las claves, según su punto de vista, para ejercer adecuadamente la abogacía?

Primero de todo, ser humilde y consiente de que hay que estudiar todos los temas, puesto que cada caso es diferente, incluso estudiando mejor el modo del contrario que el nuestro. Debemos ser honestos con el cliente, informarle bien de todas las posibilidades reales y no contagiarle un falso optimismo que puede llevarle a una profunda decepción.

¿Cómo logran mantenerse al día?

Disponemos de bases de datos con jurisprudencia y legislación y estudiamos toda la nueva normativa. De todos modos, lo más importante es estudiar a fondo toda la legislación relativa a los casos que se nos van planteando.

¿Qué opina de la actualidad del sector de la abogacía en Canarias?

La situación está en este momento bastante complicada, ya que el sector de la abogacía se encuentra masificado. Por ello consideramos que es importante tener las cosas claras y luchar por la fidelidad de los clientes y a partir de ahí ir creciendo como despacho.
Para un abogado nuevo es cada vez más difícil comenzar, y pronto la situación se empeorará para ellos, puesto que está previsto que entre en vigor la nueva ley que regula el ejercicio profesional que marca que una vez terminada la carrera un abogado deberá hacer unos cursos en un aula de prácticas y realizar un examen a posteriori. Por tanto, será más difícil independizarse profesionalmente, pero a su vez será un modo de garantizar la calidad del servicio prestado al cliente, igualándonos de esa forma a los sistemas Europeos que llevan muchos años aplicándolo.

¿Qué futuro se plantea el Bufete Guerra y Montelongo?

Queremos seguir creciendo, como desea cualquier otra empresa, pero siempre sin perder la proporción calidad/cliente que tenemos en este momento. Si crecer rápido hace que bajemos la calidad, entonces preferimos crecer de forma más paulatina.